Días en los que el salir refresca tu mente, te hace volver a
sentirte tu, pero igual pasa con los demás... te encuentras con ellos y chocas,
te fundes y confundes con ellos intercambiando sensaciones de todo tipo
acumuladas en estos recipientes obligados a estar sentados, atentos,
preparándose para lo que vendrá; días en los que los amores y desamores salen,
entran, se mueven y transforman generando triángulos amorosos, bucles infinitos
que te llenan de problemas a los que no tienes soluciones fáciles, a los que el
mundo no ha creado con una hoja de solución, indirectamente gracias a ese
choque de gente te influyen apartándote otra vez de ti mismo volviendo a caer
en la sensación de no ser tu mismo.
Respondes a esto con miedo, con inseguridad y ello lo conviertes en mal humor,
quieres apartarte del mundo, pero es ese mundo que has estado esperado durante
todo el resto de semana, impidiéndote disfrutarlo como debieras, aprovechando
esas pocas gotas de alegría y de diversión que nos brinda la vida de vez en cuando,
aun así aprovecha estos momentos pues la vida corre más que nosotros, alcánzala
y vívela con quien quieras, como quieras, sin arrepentirte de nada, pues no
podrás recuperar lo que pierdas ni deshacer el pasado, sigue adelante, pero..
¿No importan los demás?, solo importan si son parte de ti porque tú has querido
que así sea, aquellos que te respetan, apoyan, que te hacen aprovechar de
verdad esas pequeñas gotas en las que se basa el mundo que nos importa de
verdad. Se tanto como vosotros que esto es sino imposible, casi, pero nunca
digas nunca, vive como pienses y no tendrás que pensar en cómo vives.
No hay comentarios:
Publicar un comentario